Los mil y un usos de la bolsa de plástico
Los españoles gastamos una media de 238 bolsas de plástico por persona al año. ¡Qué barbaridad!. Si a eso le sumamos que cada una tarda siglos en desintegrarse y que se estima que unos 100.000 animales marinos mueren por ingesta de plásticos… parece suficiente motivo como para pensar en reciclarlas. ¿No os parece?. Si aún no os hemos convencido, pensad en que con estos consejos os podréis ahorrar cinco eurazos al año. Ahora sí, ¿verdad?.
Hay que reconocer que en determinadas circunstancias las bolsas de plástico son odiosas. Todos recordaréis ese momento en el que tus dedos, mientras sostienen el asa de la bolsa, empiezan a coger un color morado nada saludable… o cuando un agujero se va haciendo cada vez más grande hasta que cae al suelo buena parte de tus pertenencias. Pero no podéis negar que os habrán sacado de más de un apuro. Ya va siendo hora de que les deis una segunda oportunidad.
Para empezar, uno de los problemas que nos encontramos es el de cómo almacenar todas las bolsas que vamos acumulando en casa. Nosotros hemos recurrido al truco más sencillo: comprar uno de estos dispensadores de bolsas de IKEA, que nos está resultando muy útil, y aprender de los tutoriales para doblar bolsas más currados de la red.
Ahora bien… siempre hay que llevar un buen puñado en el maletero del coche o en uno de esos ‘carritos de abuela’, que resultan tan cómodos si tienes un supermercado cerca de casa. Ya os advertimos de que en muchas ocasiones llegaréis a la caja para pagar y os daréis cuenta de que os habéis dejado las bolsas en casa. ¡No hagáis un drama de ello, a todos nos ha pasado alguna vez!.
Otro uso habitual es utilizar estar bolsas del ‘super’ para tirar la basura de casa. Eso sí, fijaros bien antes en que no tenga ningún agujero porque, de lo contrario, sufriréis un pequeño contratiempo. Hay incluso quienes han diseñado unas papeleras especiales para casa que están pensadas precisamente para este tipo de bolsas. Aquí tenéis un ejemplo de lo que os estamos hablando.
Ya veis que hay tantos usos como os podéis imaginar… No hace falta que os recordemos lo cotizadas que están estas bolsas cuando se poner a llover de forma inesperada. Pero si incluso después de todos nuestros consejos optáis por deshaceros de ellas, no olvidéis que deben ir al contenedor amarillo. Alguien les dará una vida mejor.










