Emancipados

Published on abril 12th, 2017 | by Home Sapiens

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Lo que no te contaron de la vida en pareja en invierno

Esos calcetines por encima del pantalón, ese pañuelo de cincuenta usos que asoma por el bolsillo, la bata de lana gorda que ella se echa por encima de su pijama de fresas o el chándal de los años 80 que él recupera cada invierno… La vida en pareja no es fácil y cuando llega el frío la cosa se complica aún más. Sin embargo, al final siempre nos las apañamos para ver el lado positivo de las cosas. Y es que somos muy sexys (incluso cuando llega el frío).

Muchos ya sabéis de lo que os hablamos… ¿Quién no tiene una de esas camisetas de publicidad antiguas para estar por casa?, ¿o esa otra de ‘souvenir’ del viaje de sus tíos al Caribe en la que ya no se ve ni el dibujo? Los inviernos en pareja son un clásico que se repite año tras año. Es el momento en el que cada uno saca a relucir toda su artillería pesada y lanza un claro mensaje: “Si te gusto así, te voy a gustar para siempre”.

Antes de vivir esta situación por primera vez, te habían intentado engañar en multitud de ocasiones. Para empezar, con esos anuncios de la tele en los que (sea invierno o verano) la chica aparece andando por casa en ropa interior y un camisón más fino que el papel de fumar; o en los que el hombre aparece peinado (¡PEINADO!) un domingo por la mañana. ¿En qué mundo se creen que vivimos?

Por no hablar de las películas en las que en lugar de un moño mal hecho, como suele ser normal en estas situaciones cotidianas, ella parece haber estado en una sesión de tres de horas de peluquería. La realidad es muy diferente y, si aún no habéis pasado por ese momento, os tenemos que ir preparando desde ya.

Los regalos de la familia tampoco ayudan. Principalmente los de la familia de ellas, todo hay que decirlo… Los clásicos pijamas con fresas, ositos o corazones; zapatillas de andar por casa que son como peluches gigantes; o esas batas de pelo de oveja a las que sólo les falta el candado. Objetos destinados para que al ojito derecho del padre no la toquen ni con un palo.

Aunque pensándolo bien, al final todo eso queda escondido (en un segundo o tercer plano) cuando estás tumbado en el sofá, debajo de las mantas. Ese genial momento en el que vas entrando en calor, mientras ves una buena película en la televisión y oyes cómo la lluvia golpea el cristal de la ventana.

 

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Sobre el autor

Alicia y Sergio. Diseñadora gráfica y periodista. Dos amantes de los viajes que han dejado todo durante un año para recorrer el mundo y contar sus aventuras en este blog.



2 Respuestas a Lo que no te contaron de la vida en pareja en invierno

  1. Nueva says:

    Los pijamas siempre con la marca de las rodillas, por supuesto.

  2. Merche says:

    jajajajaa oyeeeeeeeeee que mis zapatillas megacanlentitas con una cabeza enorme de pato son … SOOOOOOO SEXY !!!! 😛

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