Mongolia

Published on agosto 20th, 2017 | by Home Sapiens

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Así es el Naadam, las Olimpiadas de Mongolia

El Naadam es un festival con más de 400 años de antigüedad, que se celebra en Ulan Bator entre el 11 y 12 de julio y que se extiende durante la semana anterior y siguiente en otras ciudades y pequeños pueblos de Mongolia. Son conocidas como las Olimpiadas de Mongolia, pero para ser sinceros he estado en competiciones de yudo de mis primos pequeños más apasionantes. Muchas expectativas para una fiesta pensada para el disfrute de los mongoles, no de los turistas.

Se compite en tres disciplinas: lucha mongola, tiro con arco y carreras de caballos… ¡en las que compiten hasta niños de cinco años! Este tema ha suscitado cierta polémica dentro del país porque más allá de las tradiciones, este tipo de competiciones (principalmente las que se celebran en invierno) se saldan con cientos de heridos y algún fallecido por las condiciones extremas y los peligros propios de ir sobre el caballo a gran velocidad.

Dejando este tema de lado, el festival en sí está muy descafeinado. Los hostels organizan sus tours a precios de oro (con entradas que valen pocos euros) para acabar viendo peleas de lucha mongola sin apenas emoción a cientos de metros de distancia, en las gradas de un pequeño estadio donde suele pegar el sol con bastante fuerza.

ORGANIZARLO POR TU CUENTA

Nosotros optamos por ir a nuestro aire y descubrimos que pese a que en todos los lados te dicen que está todo vendido, las inmediaciones del estadio (al que se puede llegar andando 15 minutos desde la plaza central o cogiendo un autobús de línea por 30 céntimos) están llenas de reventas que ofrecen las entradas a precios muy bajos. Las más caras son las entradas del acto inaugural y del cierre, el día 12 de julio por la tarde. Durante el resto del día solo hay combates de lucha a los que no aconsejamos entrar ni gratis. Si sentís curiosidad por uno o dos euros podéis acceder a esas horas.

El tiro con arco nos pareció un poco más auténtico, con el atractivo de poder ver a los arqueros con sus trajes típicos a pocos metros de distancia. Ideal si te gusta la fotografía y quieres tomar alguna imagen buena del Naadam. La entrada es gratuita y se encuentra en un recinto al aire libre a pocos metros de distancia del estadio principal.

Por su parte, las carreras de caballo se suelen seguir subidos en un vehículo o situándose en algún punto de la carretera donde pasen los jinetes (como hicimos nosotros). Si optas por la primera opción tendrás que estar dispuesto a negociar con el taxista en cuestión el precio (cuantas más personas seáis, mejor). Nos gustó mucho ver pasar los caballos levantando el polvo de la gran estepa de Mongolia, con un precioso cielo azul de fondo.

LA FERIA DEL ‘NO HAY HUEVOS’

El estadio central de las diferentes ciudades donde se celebra el Naadam está siempre rodeado de una gran feria, que es lo que realmente da vida a estas fiestas y donde los mongoles disfrutan con sus atracciones al más puro estilo ‘no hay huevos’: premio para quien clave un clavo de un solo martillazo; 10.000 tugriks para el que aguante dos minutos agarrados de una barra y suspendido del suelo… Nos lo pasamos genial viendo cómo competían.

Lo que no nos gustó tanto es ver a tantos niños apostando dinero en los puestos clandestinos que se montaban en la calle. Una caja con un dado a cada lado, se agita, se hacen las apuestas y gana el que haya puesto el billete en el dado más alto. Toda una feria llena de juegos ‘caseros’ en la que sí nos perdimos un buen rato.

En definitiva, Naadam no es una fiesta por la que merezca la pena organizar un viaje a Mongolia, aunque sí puede servir de aperitivo para empezar a conocer el país y ver a las familias con sus mejores galas. Lo ideal es disfrutar de estas competiciones en pueblos más pequeños, lejos de Ulan Bator, donde puedes estar mucho más cerca de la acción y sacar buen partido a la cámara de fotos.

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Sobre el autor

Alicia y Sergio. Diseñadora gráfica y periodista. Dos amantes de los viajes que han dejado todo durante un año para recorrer el mundo y contar sus aventuras en este blog.



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