Irán

Published on junio 26th, 2017 | by Home Sapiens

0

48 horas a todo lujo en Yazd y Shiraz

Este blog es una guía para mochileros y, dado nuestro presupuesto anual para el viaje, podéis estar seguros de que va a seguir siéndolo. Ahora bien, a veces hay oportunidades que uno no puede dejar escapar y así, entre un cúmulo de casualidades, fue como empezaron nuestras ’48 horas a todo lujo en Irán’.

Como sabréis, durante nuestro viaje estamos intentando mantener muy activas las redes sociales, tanto las de Home Sapiens como las personales. La cuenta de Alicia en Instagram (@a.aradilla) ya funcionaba muy bien en España, pero ha sido llegar a Irán y empezar a recibir un aluvión de seguidores y comentarios. A la gente iraní le encanta que los extranjeros  se interesen por conocer su país y si encima se dedican a pintarlo, se vuelcan con ello.

Por este motivo contactó con nosotros una agencia de turismo local, ‘Easy Go Irán’, que nos invitó a pasar dos noches en los hoteles más lujosos de Yazd y e Shiraz. Vernos llegar con nuestras mochilas enormes a sus lujosas recepciones ha debido ser la anécdota de la semana para los trabajadores de estos alojamientos, acostumbrados a otro tipo de clientes.

¿Cuánto nos hubiese costado la broma? Pues estaríamos hablando de unos 125 euros la noche en el Dad Hotel de Yazd y más de 200 euros en el caso del Grand Hotel Shiraz (en temporada baja). Dos caprichos de los que disfrutamos mucho, aunque no tanto como nos hubiese gustado por las brechas tecnológicas y culturales de un país como Irán.

EL PRECIADO WIFI Y LAS PISCINAS SEPARADAS

La brecha tecnológica la marca la lamentable conexión a Internet que hemos encontrado en todo el país. Hemos podido acceder a las redes sociales a través de los datos que contratamos para el móvil, pero intentar subir un vídeo a YouTube o actualizar el blog es una tarea casi imposible. Por eso, pensábamos que estos hoteles iban a ser nuestro particular oasis cibernético.

Sin embargo, tardamos treinta minutos en gastar los datos que nos correspondían por habitación en el hotel de Yazd (sin meternos en páginas raras). Parece que estábamos bañándonos en oro en lugar de usando el Wifi. Nos sentíamos hasta sucios. En Shiraz sí tuvimos ese respiro y todo lo que visteis publicado durante nuestro paso por Irán se lo debemos a esa noche de frenesí informático.

En cuanto a las diferencias culturales, lo cierto es que teníamos ganas de aprovechar la piscina del hotel para tener un rato de relax entre tanto viaje, pero como alguno habréis imaginado estas instalaciones estaban separadas para hombres y mujeres. En el mejor de los casos había dos piscinas y en el otro se alternaban los días de uso: lunes, miércoles, viernes y domingos para ellos y el resto de la semana para ellas.

En cualquier caso, estas lujosas 48 horas nos sirvieron para descansar en colchones mullidos, darnos una buena ducha, disfrutar de un váter occidental, desayunar como si nos fuésemos a una guerra y tener unas preciosas vistas de Yazd y Shiraz. Otro recuerdo más para nuestra mochila (aunque en este caso nos pegase más guardarlo en una maleta de Prada).

Etiquetas: , , , , , , ,


Sobre el autor

Alicia y Sergio. Diseñadora gráfica y periodista. Dos amantes de los viajes que han dejado todo durante un año para recorrer el mundo y contar sus aventuras en este blog.



Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Back to Top ↑